¡Cuidado! Estos tipos de fraudes afectan tu tarjeta de débito
18 septiembre 2023
Actualización: 11 agosto 2025
Estos son los tipos de fraudes más comunes para las tarjetas de débito. ¡Aprende a identificarlos y evítalos!
Si estás pensando en sacar una tarjeta de débito, ¡felicidades! Es un gran paso para administrar tus finanzas personales y de negocio, y tener un mejor control de tus compras y pagos. Pero, además de los beneficios, es importante que no pierdas de vista que existen tipos de fraudes que pueden poner en riesgo tu tarjeta.
¡Aquí te ayudaré a identificarlos para que no te tomen desprevenido!
¿Cuáles son los tipos de fraudes más comunes de tarjetas de débito?
1. Clonación de tarjetas o skimming
Uno de los fraudes más comunes es la clonación de tu tarjeta, también conocido como skimming. Por medio de distintos dispositivos, los estafadores se hacen con los datos de tu tarjeta (nombre del titular, número, fecha de vencimiento y CVV o código de seguridad) mientras realizas una transacción.
¿Cómo clonan las tarjetas de débito?
- Cámaras ocultas instaladas ilegalmente en los cajeros automáticos.
- Lectores de tarjeta o teclados fraudulentos en cajeros o terminales de pago.
- Instalación ilegal de un virus en los cajeros y terminales para robar los datos.
2. Estafa telefónica o por mensaje
Conocidos como vishing (llamadas) y smishing (mensajes de texto), seguramente has escuchado hablar de estos tipos de fraudes.
El objetivo de las estafas telefónicas o vishing es conseguir los datos de tu tarjeta, haciéndose pasar por un representante del banco o por alguna otra persona de confianza. Normalmente te marcan reportando un supuesto problema con tu cuenta u ofreciendo promociones, y solicitan información como el código de seguridad de tu tarjeta de débito o NIP del cajero.
En el caso de los mensajes de texto o smishing, la situación es similar y sólo cambia el medio: te puede llegar un supuesto SMS del banco en el que te comentan de un problema con tu tarjeta y te piden darle clic a un enlace o enviar tus datos por mensaje.
Este último fraude no sólo pone en riesgo la seguridad de tu tarjeta sino de tu celular, ya que el enlace podría contener un virus que robe tus contraseñas u otros datos privados que tengas guardados.
3. Spoofing
El spoofing es cuando los estafadores suplantan la identidad del banco para obtener los datos de tu tarjeta.
Aunque va de la mano con los fraudes telefónicos y de mensajes de texto, la diferencia es que el spoofing consiste en ocultar el teléfono o correo electrónico del defraudador y reemplazarlo por uno que te genere confianza. Por ello, aunque el spoofing puede ser a través de una llamada o mensaje, no todas las llamadas o mensajes usan el spoofing.
Si bien estos son los tipos de fraude de tarjeta de débito más frecuentes, existen otras estafas cibernéticas a las que debes estar atento, como el phishing o el pharming.
Cómo identificar y evitar un fraude con tu tarjeta
Ahora pasemos a lo siguiente: cómo detectar a tiempo estos tipos de fraude para prevenirlos.
- Si recibes una llamada o mensaje de texto supuestamente de tu banco pidiendo que realices acciones urgentes para proteger tu cuenta u ofreciendo promociones, y te llegan a pedir tu CVV o NIP, cuelga o no respondas ni des clic en ningún enlace.
Bloquea el número y repórtalo a tu banco de inmediato. - Nunca pierdas de vista tu tarjeta durante una compra. Si la persona en la tienda o local quiere llevársela a un lugar aparte, niégate y retírate.
- Revisa tus estados de cuenta para confirmar que reconoces todos tus movimientos. Si hay alguno que no te cuadra, comunícate con tu banco para aclarar el pago.
- Si tu banco cuenta con una app móvil, descárgala para que en tu celular recibas notificaciones de los cobros a tu tarjeta y puedas detectar en el momento si hay alguno que no hiciste tú.

Estos son los datos bancarios que jamás debes compartir
Para cuidar aún más la seguridad de tu tarjeta, también es muy importante que conozcas tus datos bancarios, de esta forma, podrás proteger tu privacidad de forma más consciente y efectiva.
Muchas personas se preguntan “¿si doy mi número de tarjeta me pueden robar?”, y aunque la recomendación es que evites dar los 16 dígitos de tu tarjeta, esta numeración no es suficiente para que te roben tu dinero.
Por ello, los datos bancarios que debes cuidar como un tesoro son:
- NIP (Número de identificación personal). Es la contraseña de 4 dígitos que usas para usar los cajeros automáticos y hacer compras en terminal. Nadie más que tú debe conocer el NIP de tu tarjeta, ya que así evitas que se filtre sin querer y caiga en manos equivocadas.
De preferencia, memoriza tu NIP, ya que si lo anotas en un papel y lo pierdes, podrías ser vulnerable a fraudes. - Fecha de vencimiento. Este dato es esencial para hacer compras en línea, así que si alguien aparte de ti lo tiene, puede intentar adivinar el NIP o CVV e irse de compras con tu tarjeta.
- CVV o CCV. Este código es la llave maestra para tus pagos y se encuentra en el reverso de tu tarjeta. Me gustaría darte más detalles sobre el CVV o CCV, ya que es el más importante de todos.
¿Qué significa CCV?
El CVV o CCV significa Código de Seguridad y es el número de 3 dígitos que, como ya mencioné, se encuentra en la parte de atrás de tu tarjeta de débito. Piensa en él como la segunda contraseña de seguridad de tu tarjeta, aunque este código no lo usas en cajeros ni terminales, sino en tiendas en línea.
El CVV o CCV sirve para confirmar que la persona que está comprando tiene la tarjeta en su mano; sin embargo, un robo o la copia de tus datos bancarios pueden poner en peligro tu dinero. Los mismos bancos se han dado cuenta de este riesgo, es por eso que existe el CCV o CVV dinámico.
Este nuevo tipo de Código de Seguridad es temporal y cambia constantemente para evitar que te lo roben. Funciona así:
- Descarga la app oficial de tu banco en tu celular y date de alta (a veces es necesario que acudas a una sucursal para registrar tu cuenta en la app).
- Activa tu tarjeta digital para tener acceso al CCV o CVV dinámico.
- Al generar tu Código de Seguridad dinámico, tendrás un tiempo limitado para usarlo, así que solicítalo únicamente cuando estés a punto de realizar un pago o compra.
- Cuando se apruebe tu pago, apaga tu código para que nadie más pueda usarlo.
Como puedes ver, solamente dando los números de tu tarjeta no te pueden robar, pero sí están más cerca de hacerlo si no eres cuidadoso con la privacidad de tu información bancaria.
Nunca compartas ninguno de estos datos con nadie, y ten especial cuidado si por teléfono, mensaje de texto, correo electrónico o redes sociales te los solicitan. Si compras en línea, asegúrate de hacerlo en una página web segura y verificada para evitar ser víctima de estafas.
Conocer sobre los tipos de fraude más comunes y saber para qué sirven tus datos bancarios te dan el poder de mantener a salvo tu dinero. No se trata de tener miedo, sino de ser precavido y estar atento a las señales de alerta.
¡Ahora estás más que listo para usar y proteger bien tu tarjeta de débito!