Tamiz neonatal, un examen fundamental para tu bebé

Realizar el tamiz neonatal, consiste en obtener una pequeña muestra de sangre (punción en el talón) para analizar e identificar siete enfermedades.

El tamiz neonatal es una de las estrategias más importantes en salud para la población infantil luego de la aplicación de las vacunas, ya que busca la identificación temprana de algunas enfermedades congénitas antes de la aparición de los primeros síntomas en los recién nacidos.

Es una prueba sencilla y sin riesgos, ya que el material utilizado es estéril de un solo uso.

El tamiz neonatal se realiza a los recién nacidos en todas las Unidades Médicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Consiste en obtener una pequeña muestra de sangre (punción en el talón) que se recolecta en un papel filtro y se envía a un laboratorio especializado para analizar e identificar una de las siguientes siete enfermedades: hipotiroidismo congénito primario y central, hiperplasia suprarrenal congénita, fenilcetonuria, deficiencia de biotinidasa, galactosemia y fibrosis quística.

Se recomienda que este estudio se realice entre el tercero y quinto día del nacimiento.

Si el resultado del tamiz neonatal de su bebé es normal, el personal de su Unidad de Medicina Familiar se lo informará en la segunda consulta de Control del Niño Sano.

Si el resultado es anormal, el personal de salud se comunicará con la madre, padre o responsable del menor para que acuda a su Unidad de Medicina Familiar, ya que se requiere realizar una valoración por el médico especialista y pruebas complementarias para confirmar o descartar alguna de estas enfermedades, por lo que la información que proporcione durante la toma de la muestra a su hijo, debe contener datos correctos y completos, a fin de que pueda localizarse en caso necesario.

Un bebé con cualquiera de estas enfermedades puede parecer sano al nacimiento y durante los primeros días de vida, pero si no se trata su enfermedad puede sufrir problemas de salud como retraso mental, retraso en el crecimiento, lesiones orgánicas, discapacidad o incluso la muerte. Estos desenlaces clínicos se pueden prevenir con tratamientos y seguimientos a largo plazo.

En caso de que su hijo sea diagnosticado con alguna de estas enfermedades, el equipo de salud en las Unidades le proporcionará medicamentos y orientación nutricional, además de llevar una vigilancia estrecha de la enfermedad para prevenir la aparición de secuelas, por lo que debe participar activamente en el seguimiento, ya que el tratamiento es de por vida y no debe suspenderse.

El primer paso para la detección temprana de estas enfermedades es acudir a su Unidad de Medicina Familiar; recuerda revisar que se registre en la Cartilla Nacional de Salud, en el apartado Detección de Enfermedades, la fecha en que se realizó la toma de sangre en la persona recién nacida.