La mejor forma de prevenir los riesgos del desempleo es diversificando nuestras fuentes de ingreso.

Muchos dirán: “Muy bien, pero con el trabajo que tengo -refiriéndose al empleo- no me queda ni un minuto para pensar en otra fuente de ingresos y, la verdad, es mi prioridad porque es mi ingreso seguro”.

Para ser realistas compartiré ideas para tres momentos frente a la crisis.

Es importante mencionar que la pérdida del empleo es de los duelos más duros que podemos pasar. Así que apoyemos mucho a quienes pasan por esta etapa que afecta directamente nuestra autoconfianza y auto concepto, sobre todo si somos responsables del ingreso familiar.

Antes de la crisis

Además de mantener nuestro currículum actualizado y buenas relaciones, también es importante tener 3 meses de tus gastos como ahorro para emergencias y empezar a formar un negocio paralelo, aunque sea en idea o en papel.

Esto ayudará a que no empieces de cero en caso de desempleo, al menos ya tienes la idea y, cuando no tengas empleo, le dedicarás tiempo para hacerlo crecer. Si sientes que no naciste emprendedor, ve tomando un curso, son como primeros auxilios profesionales.

Durante la crisis

Lo primero es cuidarte a ti: tu ánimo, tu rutina, tu mentalidad. Nunca dejes que te derrote. Busca lo más pronto posible ayuda psicológica si lo necesitas. ¡Necesitas estar más fuerte y entusiasmado que nunca para que te contraten!