Papiroflexia para niños

El origami o papiroflexia es un arte practicado por muchos adultos porque, entre otras cosas, reduce el estrés.

Pero también pueden practicarlo los niños. De hecho, en el siglo XIX fue introducido a la educación escolar japonesa por Friedrich Froebel con la finalidad de enseñar las figuras geométricas. Posteriormente se introdujo el papel de colores porque resulta mucho más atractivo para los alumnos.

¿Sabías que el origami o papiroflexia tiene grandes beneficios para los niños? Si hasta ahora lo desconocías te invitamos a leer algunos de los principales beneficios que tiene su práctica para los niños:

  • Facilita la concentración y la atención

    Los origamis facilitan la concentración y la atención al tener que estar pendiente de los procesos que formarán la figura. Además, es una práctica que requiere exactitud, no vale con aproximarse a las formas porque, de ser así, el resultado no será positivo. El esfuerzo por conseguir un buen resultado será otro de los aspectos que trabajaremos a través del origami para niños.

  • Más destreza manual

    Se fomenta la destreza manual al manipular el papel de una manera tan precisa, pasando de lo abstracto a lo real.

  • Activa la memoria

    El origami para niños o adultos activa la memoria: si el niño realiza figuras fáciles es muy posible que recuerde los pasos que ha tenido que seguir y pueda realizarlas, posteriormente, de memoria.

  • Refuerza la paciencia y la constancia

    El arte de la papiroflexia requiere de tiempo y observación. Por sus características es, además, un ejercicio relajante que alejará a los niños de pensamientos estresantes y les sumergirá en un momento de esparcimiento sano.

  • Potencia la imaginación y la expresión artística

    Si algo sabemos es que los niños son creativos por naturaleza, entonces ¿por qué poner límites a su imaginación? Una vez han aprendido la técnica del origami podemos animarlos a crear sus propios diseños. ¡Seguro que os sorprenden!

  • Fomenta el aprendizaje geométrico y espacial

    Los niños aprenden a situarse: dobla el papel por arriba, ahora haz un pliegue por abajo… Y, por supuesto, trabajamos la inteligencia y coordinación lógico-matemática.

  • Mejora su autoestima al conseguir resultados

    Las figuras de origami son muy atractivas para el juego y si, además, las han creado ellos, ¡van a disfrutarlas el doble!