Erika empezó en la cajuela de su auto, hoy tiene su propia estética

El negocio de Erika empezó en la cajuela de su carro, hoy tiene un salón de belleza. Averigua cómo lo logró.

Erika empezó en la cajuela de su auto, hoy tiene su propia estética

Erika, sabía que el camino al éxito es un trayecto largo por lo que llenó su tanque con el amor que le tiene a su esposo e hijos, para siempre tener combustible.

Esta aventura empezó en la cajuela de su coche, vendía productos de belleza y ponía uñas postizas a domicilio. Pero soñaba con tener su propio salón de belleza; así que fue juntando dinero hasta que le alcanzó para su primer local. Ésto fue sólo el comienzo. Se abrochó bien su cinturón y se adentró en el camino que la llevaría a su meta. Al poco tiempo solicitó un crédito grupal y a partir de ahí su local tomó forma.

El negocio de Erika iba cuesta arriba, crecía en ventas y en número de clientes. Pero tuvo que tomar otra ruta para llegar a su objetivo, ya que por el trabajo de su esposo se mudaron a Ensenada. Recargó su tanque de amor y motivación y siguió hacia adelante.

Empezó de nuevo pero no de cero, ya que tenía tenía conocimiento y experiencia. Por lo que supo como atraer clientes y para darle un empujón a su estética solicitó un préstamo individual. ¡El comercio creció tanto que tuvo que rentar el espacio de al lado para expandirse!

Los clientes seguían aumentando, necesitaban un lugar más grande. Con el apoyo de su familia instalaron el nuevo salón dentro de un centro comercial. Actualmente ofrecen diversos servicios de belleza, venden productos y ofrecen cursos, para impulsar a otras mujeres a emprender, como lo hizo ella.

Erika es una soñadora y tiene grandes ideas para el futuro.