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7 claves para entender la preadolescencia en los hijos.

7 claves para gestionar la preadolescencia desde la psicología

La preadolescencia es ese período de transición que se presenta entre los 9 y los 12 años. De manera progresiva, implica el abandono de la niñez para iniciar una nueva etapa.

Como todo nuevo comienzo, requiere de una serie de movimientos diferentes en un intento por adecuarnos a esta situación. Veamos entonces algunas recomendaciones para gestionar la preadolescencia desde la Psicología.

1. Aprender a respetar sus tiempos y sus espacios
Es importante que aprendas a descifrar a los chicos. Es decir, quizás empiezan a necesitar un poco más de intimidad y de privacidad, lo que no significa que los sueltes por completo. Se trata de poder encontrar un equilibrio entre el estar presente y el no agobiar o invadir demasiado.

2. Hablar con los preadolescentes sobre los cambios que están viviendo
Los ritmos biológicos de cada organismo son diferentes. Hay preadolescentes que empiezan a experimentar sus primeros cambios físicos de manera precoz, mientras que otros lo hacen más tarde.

Esta evidencia corporal también plantea ciertas inseguridades e incertidumbre. Por eso, lo mejor es normalizar dichos cambios, ofrecerles información y anticiparles qué es lo que va a suceder. Es muy importante saber que esta etapa no siempre los encuentra preparados a nivel psicológico y emocional. De allí la necesidad de poder hacer de puente y ayudarlos a afrontar la situación.

3. Mostrar interés y conversar con los preadolescentes
El diálogo resulta una herramienta de enorme contención y ayuda. Además, deja la puerta abierta para que puedan acudir a ti cuando tengan un problema, sin temor a sentirse juzgados. Es necesario ser parte de su mundo y evitar hacer de ciertos temas un tabú. Es mejor que encuentren respuestas a sus preguntas en casa. Cuando no sepamos algo, podemos investigarlo con ellos o asesorarnos, pero esconder el problema debajo de la alfombra solo traerá un nuevo problema.

4. Cuidar las expresiones que usamos para comunicarnos
Muchas veces, sin darnos cuenta, enfatizamos en el cambio que viven. ¡Ya no eres mi bebé! ¡Qué cambiado estás!, antes no eras así! Estas y otras frases pueden disparar ciertas emociones. A veces, combinan un poco de nostalgia y otras, un poco de queja y de reclamo. Es importante que acompañemos dicho proceso también con el modo en que nos comunicamos con los preadolescentes. Incluso, una manera de establecer proximidad y complicidad también tiene que ver con escuchar y hablar su propio lenguaje. De esta manera, se abre un camino diferente para dialogar.

5. Flexibilizar las reglas
Los horarios, las salidas y los permisos ya no pueden ser como antes. Poco a poco, debemos permitirles a los chicos que empiecen a ejercitar su libertad. De todas formas, siempre debe ser con responsabilidad y de acuerdo con los valores inculcados.
En la preadolescencia los cambios de humor son recurrentes. Es importante empatizar con los menores y comprender que sus estados emocionales son variables en esta etapa.

7. Conocer a sus amigos
El grupo de pares empieza a cobrar una importancia crucial en la vida de los preadolescentes. Interesarse por quiénes son sus amistades tiene un doble efecto: por un lado, es una forma de implicarse y de mantenerse conectado con los hijos; y por el otro, también tiene un enfoque preventivo, ya que podemos llegar a detectar ciertas situaciones a tiempo.

Cocinar en familia

Una forma de estar cerca y de convivir con nuestros seres queridos, es por medio de la comida y cocinar en familia siempre es una buena idea.