La llegada del bebé y la relación de pareja

La llegada de un hijo no tiene por qué significar una ruptura en la familia, sino una modificación de la continuidad de la vida y de las actividades anteriores. Es importante que los papás se esfuercen por mantener, dentro de lo posible, las costumbres, las relaciones sociales y las amistades que tenían antes de la llegada del bebé. No deben olvidar que, además de ser papás, son dos individuos con sus propias necesidades, que juntos forman una pareja y que también tiene sus necesidades.

Observen su relación. Para evaluar la situación, es conveniente descubrir si, absorbidos por sus nuevas responsabilidades, han descuidado la importancia vital de la pareja, del “nosotros dos”.

Los gestos de cariño no pueden faltar. No hace falta tener toda una noche libre para que la pareja se demuestre cariño y atención. Basta un abrazo y un beso por la mañana, una sonrisa y una caricia al regresar, un cumplido inesperado, en definitiva, un pequeño gesto que tenga un significado especial para ti y para tu pareja.

Son atenciones que no cuestan nada en términos de tiempo, pero que sirven para alimentar la relación. En los primeros meses del bebé, lo importante es dirigir el pensamiento a la pareja,

En los primeros meses, la relación del bebé con la mamá es exclusiva y distinta a la que tiene con cualquier otra persona, incluido el papá. La mamá es la figura de referencia del pequeño. El proceso de apego a la madre es importante para el desarrollo y el bienestar del niño, y es bueno respetarlo y adaptarse a él, siempre y cuando esta necesidad no cree una ruptura profunda entre los dos progenitores, y que no se instaure una relación cerrada entre la mamá y el pequeño, de tal manera que el papá se sienta excluido y alimente sentimientos de celos o de alejamiento.

Involucrar al papá en los cuidados diarios del niño desde sus primeros días de vida, hacerlo partícipe, ayuda a la pareja a compartir emociones y esfuerzos, a comprenderse mejor recíprocamente y a apreciar el esfuerzo y el papel del otro. Asimismo, previene estados de ánimo negativos y recriminaciones que puede desembocar en la incomprensión y el aislamiento.

El (valioso) papel de los abuelos. Cuando los papás se sienten preparados y el niño es un poco más grande, llega el momento de confiarlo a los abuelos, con el fin de reapropiarse de un poco de tiempo en exclusiva.

A pesar de la cautela y las recomendaciones del último minuto, a menudo, las primeras salidas en pareja se ven condicionadas por la ansiedad. Si la mamá y el papá se esfuerzan, durante los primeros meses, para garantizar la atención a las necesidades del pequeño, para favorecer su apego y transmitirle seguridad, ahora pueden disfrutar de los resultados de su “inversión” y confiarlo durante unas horas a otra persona.

Lo importante es cuidar la relación de pareja, porque el mejor regalo que le pueden dar al bebé es un ambiente con armonía y amor.

Cocinar en familia

Una forma de estar cerca y de convivir con nuestros seres queridos, es por medio de la comida y cocinar en familia siempre es una buena idea.