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Crisis matrimonial, claves para entenderla

Las relaciones personales y los vínculos afectivos van evolucionando con el tiempo. Muchas veces esto supone llegar a un mayor grado de intimidad, pero en otras el paso de los años no hace más que acentuar la intensidad de los conflictos.

La crisis matrimonial es la consecuencia de muchos de estos procesos: un punto en la que la relación se queda estancada y uno o ambos miembros de la pareja sienten que el matrimonio ha perdido su razón de ser. Estas 5 claves sirven para entender mejor lo que hay detrás de estas etapas de estancamiento.

  • Cuando la idealización se desvanece
    A nuestro cerebro le gusta que nuestros pensamientos encajen bien con nuestras emociones. Es por lo que, en las etapas iniciales de una relación, el ilusionamiento sentimental se ven correspondidos por unas creencias acerca de la persona amada en las que esta aparece idealizada. Todos aquellos aspectos de nuestra pareja que desconocemos son rellenados por nuestra imaginación con una versión inusitadamente optimista de su personalidad y sus capacidades.
    Sin embargo, con el tiempo el relato realista de la otra persona se va imponiendo, ya que cada vez se van conociendo más facetas suyas. Este proceso es muy rápido durante los primeros meses de la relación, pero también puede alargarse durante años y adentrarse en la etapa del matrimonio.
  • La evolución personal
    Las relaciones matrimoniales tienden a durar mucho, y en el lapso que ocupan las personas cambian. Eso significa que una crisis matrimonial no tiene por qué evidenciar que el matrimonio no tuvo fundamento en ningún momento. También puede significar, simplemente, que uno o ambos miembros han cambiado hasta convertirse en personas totalmente distintas, ya sea por su maduración biológica o por el modo en el que sus experiencias los han cambiado.
  • Crisis matrimonial no equivale a discusiones
    Lo malo de las crisis matrimoniales no se resume esencialmente en la aparición de discusiones y disputas constantes. Lo que define a estas etapas es la apatía y el estancamiento emocional, que pueden ir acompañados por discusiones o no.
  • La inercia
    Un matrimonio no se mantiene solo por el sentimiento mutuo de amor que siente una pareja. También hay muchos elementos más objetivos que mantienen la unión: la convivencia habitual con los hijos, el círculo de amigos en común, el hecho de vivir en una misma casa...
  • La dificultad para buscar una salida
    En las crisis matrimoniales es muy complicado empezar a buscar una salida satisfactoria, por varios factores. Hacerlo implicaría afrontar una serie de problemas que perturbarían mucho el día a día: trasladarse a otro hogar, asistir a terapia de pareja, etc.
    Por otro lado, pedir ayuda a través de la terapia de pareja implicaría afrontar las propias responsabilidades en las disputas del pasado, algo que no todas las personas están dispuestas a hacer, ya que eso implicaría mostrar vulnerabilidad ante la otra persona.

Cocinar en familia

Una forma de estar cerca y de convivir con nuestros seres queridos, es por medio de la comida y cocinar en familia siempre es una buena idea.